Hace unos días llegó este vídeo a mis manos, me puse detenidamente a verlo y me pareció una maravilla.
Lo increíble y compleja que es la mente de un niño, su imaginación no tiene límites.
Simplemente cuenta la historia de un niño y su caja de cartón, el día a día con ella.
En nuestra vida diaria, a veces, deberíamos pensar que todo es como una caja de cartón. Está comprobado que con imaginación e ilusión podemos hacer de una simple cosa, lo más maravilloso del mundo.
Cuando nos hacemos mayores perdemos esa inocencia que nos caracterizaba de niños, y es una verdadera pena.
Este vídeo ha sido unos de los finalistas de la Nokia Shorts Competition, un concurso que premia cortometrajes en alta definición de menos de 8 minutos.